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Tal vez estés en una nueva etapa: instalándote en tu primer apartamento, viviendo sola por primera vez, empezando de nuevo después de un capítulo difícil o aprendiendo a manejar una cocina que por fin es tuya. Tal vez creciste en un hogar donde la comida se comía apenas estaba lista. Tal vez compartías espacio con familiares o compañeras de cuarto, y otra persona siempre se encargaba de las compras. Tal vez nadie se detuvo nunca a explicarte cómo mantener los alimentos seguros.
Está bien. Manejar una cocina es algo que se aprende, y aprenderlo te ayuda a cuidarte a ti misma y a cuidar a las personas que amas.
Una de las cosas más importantes que debes entender es esta: tu refrigerador es más que un lugar para guardar la comida. Es una de tus mejores herramientas para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos.
En mi trabajo acompañando a familias, una tarde de verano visité a una madre y a sus hijos. Se habían mudado recientemente a un apartamento en Lincoln, Nebraska. Una intérprete nos acompañó para que pudiéramos revisar las facturas de servicios públicos de la familia.
Mientras caminábamos hacia el apartamento, noté un olor fuerte. Al entrar, la casa estaba muy caliente y vi moscas juntándose cerca de la cocina. Revisé debajo del fregadero y encontré carne cruda que habían dejado allí y que ya se había echado a perder.
Con la ayuda de la intérprete, le expliqué por qué la carne cruda debe mantenerse fría. La tiramos, limpiamos la cocina y hablamos sobre los artículos y electrodomésticos que había en el apartamento. Al final del día, ambas nos sentimos bien con lo que habíamos hecho esa tarde.
Sentí un profundo respeto por esa mamá, que había vivido circunstancias muy diferentes a las mías. Ella se estaba adaptando a un nuevo hogar, una nueva ciudad y una nueva manera de hacer las cosas de todos los días. Yo pude compartirle información que necesitaba para cuidar bien de su familia.
Tu refrigerador tiene un trabajo importante
Las temperaturas frías hacen más lento el crecimiento de los gérmenes que pueden enfermarte. Mantén tu refrigerador a 40°F o menos y tu congelador a 0°F.
La carne cruda, el pollo, el pavo, el pescado, los mariscos, la leche, los huevos y las sobras deben refrigerarse o congelarse cuanto antes. Cuando llegues a casa con las compras, guarda primero los productos fríos. Las papitas y el cereal pueden esperar unos minutos.
Conoce la regla de las dos horas
La comida no debe quedarse afuera por más de dos horas. En un día muy caluroso, cuando la temperatura supera los 90 °F, el límite es una hora.
Esto incluye la carne cruda que espera ser cocinada, la comida cocida que queda sobre la mesa o la encimera, y las sobras después de comer. Una vez que la comida ha estado afuera demasiado tiempo, puede dejar de ser segura, aunque todavía se vea o huela bien.
Los expertos en seguridad alimentaria llaman “zona de peligro” al rango de temperatura entre 40 °F y 140 °F, porque allí los gérmenes crecen rápidamente. Solo recuerda esto: la comida fría debe estar en el refrigerador o el congelador, no sobre la encimera ni dentro de un gabinete.
Mantén la carne cruda en su lugar
Los jugos de la carne cruda pueden pasar gérmenes a otros alimentos. Cuando estés pagando en la tienda, coloca los paquetes de carne en una bolsa plástica si hay una disponible. En casa, guarda la carne cruda dentro de una bolsa, un tazón o un recipiente en la repisa inferior del refrigerador para que no gotee sobre frutas, verduras o alimentos listos para comer.
Después de tocar carne cruda, lávate las manos con agua tibia y jabón. Lava el cuchillo, la tabla de cortar, la encimera y el fregadero antes de usarlos para cualquier otra cosa.
Las sobras son buenas. Las sobras en mal estado, no.
Las sobras pueden convertir una comida en dos y ayudarte a ahorrar dinero. Guarda las sobras en el refrigerador dentro de dos horas o menos después de comer. Coloca grandes cantidades en recipientes más pequeños y poco profundos, como envases limpios de mantequilla, para que se enfríen más rápido. Cuando recalientes las sobras, asegúrate de que estén calientes por completo.
Si no estás segura de cuánto tiempo ha estado algo afuera, no te arriesgues a enfermarte comiéndolo. Tíralo.
Una cocina segura no requiere una casa perfecta, recipientes caros o un gran presupuesto para las compras. Se trata de conocer algunos hábitos sencillos y usar lo que tienes.
Haz preguntas cuando no estes segura. Revisa el ajuste de temperatura de tu refrigerador. Aprende de una vecina, un familiar, una trabajadora social, el personal de una clínica o centro de salud, una despensa comunitaria o una amiga de confianza. Aprender lo que te ayuda a cuidarte a ti misma y a cuidar de tu familia también es una forma de fortaleza.
Cocina para Principiantes: Recuerda esto
1. Guarda primero las compras frías.
2. Mantén la carne cruda en el refrigerador o el congelador.
3. Refrigera las sobras en máximo dos horas.
4. Mantén la carne cruda separada de otros alimentos.
5. Si tienes dudas, tíralo.
Tu refrigerador quizá no resuelva todos los problemas de la vida, pero puede ser un aliado confiable para mantener tu comida segura y tu hogar más saludable.
Cazuela cremosa de pavo con fideos
Por Elaine Mizuo
Rinde 8 porciones
Ingredientes
- 2 tazas de pavo sobrante cortado en trozos pequeños
- 6 onzas, o medio paquete de fideos secos
- 2 latas de sopa: crema de pollo o crema de champiñones
- 1 taza de leche
- 2 tazas de mezcla congelada de guisantes/zanahorias/maíz, o 1 lata escurrida: caliéntala antes de usar
- Especias o quesos (opcional): sazona al gusto
Instrucciones
- Precalienta el horno a 350 °F y unta aceite o mantequilla en un molde para hornear, por todos lados, para evitar que se pegue.
- Hierve los fideos hasta que estén casi listos. Escurre el agua por completo.
- En un tazón grande, mezcla la sopa, la leche, las verduras, el pavo y las especias opcionales hasta que quede cremoso.
- Incorpora suavemente la mezcla cremosa en la olla con los fideos.
- Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea a 350 °F durante 30 minutos, hasta que esté burbujeante.
Déjala reposar unos minutos para que sea más fácil cortarla.
Katie Patrick es la directora ejecutiva de Catholic Social Services of Southern Nebraska. Anteriormente, fundó Totonga Bomoi para combatir la pobreza en la República Democrática del Congo y trabajó como administradora de casos para refugiados en CSS.


