Escucha Ahora
Recuerdo muy bien crecer en la Unión Soviética. Nos enseñaron como nación que no existía Dios. La única esperanza que tuvimos era el Comunismo, y ésa se desmoronaba a pedazos ante de nuestros ojos.
Recuerdo que yo siempre estaba enferma desde que nací. Yo tenía infecciones en el oído constantemente y casi me morí cuando tuve 18 meses de edad. Estuve muy enferma durante todos los años adolescentes, y entraba y salía de los hospitales constantemente. Pero a pesar de todo, sobreviví.
Siempre me sentía que Dios me estaba vigilando. Y siempre me he preguntado ¿ por qué?
¿Por qué me cuidaría Dios cuando yo no vivía para Él?
¿Por qué me rodearía Dios con misioneros de los Estados Unidos y otros cristianos que me contarían de ser perdonada de mis pecados y de vivir para Él?
¿Por qué era yo la única en mi familia en tener esperanza?
Recibí la respuesta el día de mi boda. Mientras escuchábamos las palabras de amigos y familia, lo que dijo mi suegra me sonó en las orejas, “Desde que él nació, he estado orando por su esposa.” Su esposa, pensé yo. ¿Quiere decir yo?
Porque esta madre oró por su hijo, Dios no sólo le protegió del daño, sino Él me bendijo también al llegar a ser parte de su vida un día.
Puedes orar por tus hijos también.
Cuando te sientes impotente porque tus hijos tienen que tomar decisiones en este mundo cruel, ora que tengan sabiduría. Ora por las opciones que tengan.
Cuando quieres que tengan una vida abundante, ora que lleguen a conocer a Dios y que vivan para Él. Ora que Dios les bendiga.
Cuando no estás segura de lo que les influye, ora por sus relaciones (sus amigos, profesores).
No te agobies. Orar por tus hijos no tiene que ser complicado. Aquí hay unas maneras de incorporar la oración en tu rutina diaria.
• Ora con tu familia antes de las comidas.
• Ora por tus hijos antes de que se acuesten (o mientras están durmiendo).
• Ora sola mientras te estás bañando.
• Ora por tus hijos porque Dios te escuchará y te contestará. Yo sé. Mírame ahora.
“Él [Dios] contestó su oración porque confiaron en Él.” (1 Crónicas 5:20)
Nacida y criada en Bielorrusia, Helen Sweeney empezó a trabajar en los orfanatos en la Unión Soviética como una joven. Después de un rato llevó las Buenas Nuevas de Jesús a los niños de los barrios y a sus familias en la Ciudad de Nueva York. Actualmente vive en Arizona, dirige el ministerio para niños en su iglesia, trabaja en Starbucks, administra el blog www punto your life is the answer dot blog spot dot com, todo mientras se esfuerza ser la esposa y la madre maravillosa que Dios la creó a ser.
